Misión y visión 2017: a 140 años de la fundación de Cátedra de Medicina Legal

Este 2017 celebramos el 140º aniversario de la fundación de la Cátedra de Medicina Legal, una de las de más larga tradición en toda la región.

Se conoce que los primeros peritajes médico-legales en la época colonial estuvieron a cargo de los cirujanos, que la primera autopsia forense documentada data de 1760 y que el primer peritaje sobre restos esqueléticos se remonta a 1797. Tras el proceso de independencia, en 1827 se crearon los “médicos de policía”, cuya tarea era asistir funcionarios policiales y prisioneros, además de elaborar los dictámenes periciales solicitados por la autoridad. En 1851 tuvo lugar lo que posiblemente fue el primer proceso de investigación por un supuesto caso de mala práctica médica, tras la muerte del general Eugenio Garzón, figura política clave de la época. La autopsia del cadáver Garzón y el informe del caso estuvo a cargo de ocho prestigiosos médicos de la época y sus conclusiones fueron recientemente cuestionadas tras una investigación basada en la metodología de la autopsia histórica.

Más allá de estos antecedentes históricos, es en 1877 con la creación de la Cátedra de Medicina Legal de la Facultad de Medicina que se consolidó el gran mojón que marcará hasta el presente el desarrollo de la Medicina Legal y las Ciencias Forenses en Uruguay.

Desde ese momento, la historia de los peritajes forenses estuvo caracterizada por su cercanía con la Facultad de Medicina y la Universidad de la República. Desde 1914 a partir de un convenio entre el Poder Judicial y la Facultad de Medicina, la morgue judicial pasó a estar en la planta física del Departamento de Medicina Legal. Esta situación se mantendría durante sesenta años. La Ley N° 5.217 en 1915 determinó que las funciones médico-legales quedaran a cargo de los “médicos del servicio público”, excepto la realización de las autopsias judiciales, que fueron encargadas a la Cátedra de Anatomía Patológica de la Facultad de Medicina. Fue el Catedrático de Medicina Legal, Martín Martínez Pueta, quien en 1916 presentó un proyecto de organización de la actividad forense, donde hacía hincapié en la necesidad de la especialización en Medicina Legal. Entre sus fundamentos, cuestionaba la calidad de los informes periciales de la Cátedra de Anatomía Patológica, cuyos integrantes carecían de formación médico-legal. El proyecto sostenía la necesidad de la creación de un cuerpo de médicos forenses y de Instituto Técnico Forense, que recién se concretaría en 1937.

En 1972 la Medicina Legal fue reconocida en el país como una especialidad. La institución responsable de otorgar el título de especialista fue, desde entonces y hasta el presente, la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. Se trata de la única disciplina dentro de las Ciencias Forenses que tiene ese nivel de formalidad académica y reconocimiento de las autoridades públicas. Toda la historia de la formación de posgrado en la especialidad está pautada por la colaboración interinstitucional, incluido el exitoso Programa de Residencia en Medicina Legal, tan beneficioso para la Facultad de Medicina como para el Poder Judicial. Basta mencionar la necesidad de la Facultad por acceder a los servicios judiciales para el entrenamiento práctico de los futuros especialistas y que el Poder Judicial necesita el capital humano altamente calificado que forma la Universidad de la República.

Se trata de asumir la rica experiencia acumulada, tomar enseñanzas de nuestra propia historia y proyectarnos hacia el futuro, asumiendo los retos actuales.

Uno de estos retos supone asumirnos como Departamento de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Esta denominación refleja más adecuadamente la labor desplegada en estos 140 años, se adapta mejor a la tendencia actual que diferencia Medicina Legal, Medicina Forense y Ciencias Forenses. Y, a su vez, asume la necesidad de la multi y la interdisciplina, imprescindible en el trabajo forense, ampliando el alcance de una medicina aplicada hacia una interacción de variadas disciplinas.

Esto no es otra cosa que la realidad del Departamento de Medicina Legal desde hace muchas décadas. Así lo denotan los programas de grado (de las materias obligatorias, optativas y electivas) y de posgrado (convencional y por residencia), los temarios para las pruebas de oposición de ingreso a la carrera docente y la nómina de distinguidos docentes colaboradores que nos acompañan (que incluye abogados de varias especialidades, antropólogos, odontólogos y médicos patólogos, cirujanos, laboratoristas, psiquiatras de adultos y psiquiatras pediatras). 

En consonancia con esta realidad, el equipo docente de la Cátedra ha definido colectivamente una propuesta de Misión y Visión del servicio. El documento explicita la apertura a la interdisciplina, el compromiso con las tres funciones sustantivas universitarias (enseñanza, investigación, extensión y actividades en el medio) y la necesaria inclusión de nuestra especialidad en el sistema de salud; a la vez, jerarquiza su labor en favor de los derechos humanos y de un ejercicio ético en el campo de las Ciencias Forenses:

MISIÓN – Implementar la enseñanza de calidad de la Medicina Legal y las Ciencias Forenses a nivel de grado y posgrado. Promover la investigación como contribución al mejoramiento del sistema de salud y de justicia. Desarrollar la asistencia, el asesoramiento, la extensión y las actividades en el medio, con énfasis en la calidad académica, la ética pericial y la promoción de los derechos humanos.

VISIÓN – Consolidarse como referente nacional en la formación y la aplicación de la Medicina Legal y las Ciencias Forenses, proyectándose a nivel regional e internacional. Ser impulsor del desarrollo de las Ciencias Forenses en el país. Participar en sinergias interinstitucionales que potencien la contribución de la disciplina a la resolución de problemas con relevancia social.



Montevideo, 29 de marzo de 2017





Prof. Dr. Hugo Rodríguez Almada
Director del Dpto. de Medicina Legal