Patología Forense

Con satisfacción me toca anunciar la primera edición de “Patología Forense”, una obra colectiva del equipo docente del Departamento de Medicina Legal.

Este libro de texto -al igual que otro de próxima aparición- es una pieza clave del Plan de Trabajo que guía el accionar de nuestra Cátedra desde diciembre de 2009.

Como señalamos en el prólogo, la obra está atravesada por una visión que concibe la Medicina Legal como parte integrante de la Medicina Social y como una especialidad médica inserta en el sistema judicial pero también en el sistema de salud. Una Medicina Legal vocacionalmente interdisciplinaria y holística. Una disciplina que es generalidad y especialidad. Generalidad si se la mira por su objeto de estudio. Especialidad por cuanto tiene un método propio: el método pericial. Esta Medicina Legal que impulsamos no se contenta con ser cronista y certificadora de la violencia, sino que está comprometida con su prevención y con la sensibilización acerca de sus consecuencias. Está fuertemente asociada a la promoción de los Derechos Humanos. Procura prestar una eficiente, calificada y ética asesoría pericial a los poderes públicos, pero que está comprometida con las personas más vulnerables y vulneradas de la sociedad.

Esta perspectiva de la Medicina Legal, lejos de poner en un segundo plano el manejo de la tanatología y la lesionología, exige sino su dominio. Por eso llega esta “Patología Forense” que busca actualizar la oferta bibliográfica nacional.

Ojalá que el estudio de sus capítulos contribuya a deconstruir diversas y arraigadas fantasías que rodean nuestra especialidad, según las cuales todos los casos pueden resolverse mediante dictámenes que tienen nivel de certeza y precisión matemática en sus conclusiones. Este libro cumpliría su objetivo si sus lectores aprendieran a “desconfiar de los signos patognomónicos“, como enseñaba Nerio Rojas, si comprendieran que la prueba pericial aporta una información que nos acerca al conocimiento de los hechos y que se debe interpretar en el contexto del conjunto de los medios probatorios. Tal vez el mayor logro sería lograr convencer respecto de que ninguna tecnología es capaz de superar el valor del sentido común para la interpretación de los hechos a estudio, por lo que un forense formado y sin ideas preconcebidas está en mejores condiciones de hacer un servicio a la sociedad que el laboratorio más sofisticado de planeta.

El principal público-objetivo del libro son los estudiantes de Medicina, tanto los que se enfrentan a los contenidos médico-legales del tronco común del Plan de Estudios 2009, como los que se inscriben en el Curso Optativo de Medicina Legal y Patología Forense. Esencialmente procura ser un aporte a la educación pública, a nuestra Universidad de la República, una rara avis en la región y el mundo, por su carácter gratuito y de puertas abiertas.

Asimismo, es de esperar que sea una contribución a los colegas que realizan la Residencia o el Posgrado convencional en la especialidad, así como a los Médicos Forenses y demás operadores del sistema judicial de todo el país. Tal vez, estudiantes y colegas de otros países se interesen por sus contenidos.

El grueso de la obra es de la autoría de los actuales docentes del Departamento de Medicina Legal. Confluyen aquí experimentados médicos forenses junto a jóvenes colegas llenos de entusiasmo y vocación por la especialidad y por la docencia.

Se suman, además, colegas de otros servicios de la Facultad de Medicina, como Milka Bengochea y Doris Abilleira del INDT, con quienes venimos desarrollamos un Área de Genética Forense.

Debo agradecer muy especialmente a los expertos extranjeros que colaboraron generosamente con la obra. Se trata de Fernando Verdú Pascual, Profesor Titular de la Universidad de Valencia, viejo amigo del Uruguay, figura de primer plano en la Medicina Legal de España e Iberoamérica, y de Morris Tidball-Binz, Coordinador Forense de la División de Asistencia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Una mención especial merece la reimpresión del capítulo dedicado a las lesiones producidas por el frío, que Guillermo Mesa y Freddy Borges publicaran en 1988. Se trata de un homenaje al Profesor Guillermo Mesa Figueras (1939-1997), figura imprescindible que lideró un proceso renovador de la Medicina Legal uruguaya tras la reconquista de la democracia en el país en 1985.

Con modestia, pero con enorme ilusión, aspiramos a que pueda constituir un aporte que enriquezca la escuela médico-legal nacional.

Montevideo, 28 de abril de 2014

Prof. Dr. Hugo Rodríguez Almada

Director